2.14.2010

it,s time to hide







Lluvia de máscaras en Venecia.
Recorría los canales de Venecia en su busca.
Los arlequines  se escondían entre las sombras, ahogando las risas
que advertían su muerte.
Los bufones perseguían al joven muchacho.
Y allí estaba él, esperando en las sombras ,tenia una mascara que cubría su rostro, aun así sus fríos ojos azules podían verse.
Se oía el bullicio de la  plaza, las risas, los cánticos, pero mas allá, yo, podía escuchar los gritos de pánico, de aquel que huía de la sombra del mal.
“las normas estaban claras, no toques a su princesa,no toques a su corazón.” repetía una y otra vez  un trovador en forma de cántico.
Las lágrimas recorrían mis mejillas, es uno de esos momentos en los que el subconsciente te dice !huye, escóndete! pero el corazón te impide moverte, porque hay algo que te retiene.
Llegó ante mi el muchacho con la intención de pedirme perdón o que le intentara ayudar, tras el, kartal, salió de entre las sombras, y se postro junto a el.
Cayó al suelo y contempló  como Kartal se quitaba la máscara, y dejaba al descubierto su rostro.
Pude ver el pánico reflejado en los ojos del joven al mirar a la cara de la muerte.
Entonces todo se volvió negro...
-Has vuelto- le dije con la mirada clavada en el joven que yacía en el suelo.
-Nunca me llegué a marchar-me dijo con voz serena.
-¿Por qué lo has hecho?-no estaba segura de querer saberlo.
-Te dije que siempre te protegería, es lo único por lo que sigo aquí 
Un pequeño pierrot surgió de las sombras , posó su mirada en el cuerpo del joven, que le esbozó una amplia sonrisa que m hizo estremecerme.
Kartal me cogió la mano y me ayudo a subirme a una góndola y me llevo a un torreon.
-Me voy a quedar contigo, no me pienso marchar mas.
-¿Con todas las consecuencias que eso acarrea?
-Si, si realmente es lo que deseas.
-Lo deseo.
Aparté mi mirada de su rostro y la fije en los carnavales y en la luna.
Solo soy una fonanbulista de máscara negra , que camina sobre las cuerdas de la vida, y que muy pronto podrá ver en la oscuridad

6 comentarios:

Mágicas Noches dijo...

Yo también me quedaría, a luchar hasta el final y proteger el corazón.
Hysteria imagino que aún en la sombra él la seguirá protegiendo mientras ella crea en él. ¿No?
Esperaré la continuación de esta bella historia de amor entre las luces de la noche.

Besos entre susurros

Fete dijo...

Mi querida Hysteria:

Me quedo con una desazón interior, no encuentro esa belleza a la que me tienes acostumbrado, entre tus letras. ¿Sera el frio que me congela? ¿El hiriente bermellón de la letra? El Carnaval de Venecia le conozco, hace años. Solo es algo anecdótico ahora, cenizas de un esplendoroso pasado. Donde italianos y extranjeros detrás de sus mascaras, conseguían ser realmente ellos.

¿Todo bien?

¿Todo perfecto?

Si!!!
Entonces seguiremos leyéndote.

Besss

Javier Trettel dijo...

Ella teme....teme que la muerte les toque la puerta mientras hacen el amor. Se fue con su Mercader de Venecia, huyeron juntos, sin importar el daño que la niña podría hacerle a el.Sin importar que en la destrucción ellos sigan haciendo el amor, a mansalva.

Ella ya está bien.Es fuerte como la serpiente que protege sus huevos y tenaz como el águila que aniquila su presa.

. dijo...

Creer, pensar en él mientras lentamente deja atrás las trazas del camino, creer y en sus brazos llegar, buscar protección y entregarse al escudo que su presencia dibuja... Lentamente quitarnos las máscaras que nos han acompañado y al descubierto mostrar y mostrarnos. Entre sombras...


Te leo y una brisa me transporta a la misteriosa Venecia, a una calle triste entre máscaras y bullicio de carnaval.

Celebro tu regreso, disculpa mi ausencia de estos días. Te sigo, te leo y sigo creyendo...


Un beso enorme mi queridísima Hysteria. Cuídate mucho, mucho.

Anónimo dijo...

La leo a usted y, al hacerlo, no puedo evitar que mi corazón se encoja. La protección que le ofrecen sus brazos, su acogida, el dolor que se presume en el ambiente de carnaval que tan acertadamente ha usted elegido.

¿Sabe?. Vivo preso en unos ojos limpios y claros, en un corazón noble y bellísimo, en un alma tan hermosa que ese cautiverio me hace tan feliz que muchas veces duele... Son momentos que me animan a seguir en el camino, peregrino sin rumbo fijo, pero gracias a esa presencia en mi vida, siempre camino con una sonrisa. No pierda usted nunca la suya.

Le dejo mis besos, muchos, peregrinos.

Anónimo dijo...

Que bonito mi niña, pasear un amor en gondola... un amor que realmenta se desea...
Soy tu fan.....
;D
Besitos guapisima